
Por fin, después de casi dos meses, hoy voy a poder desplazarme en moto. Las previsiones del tiempo para el domingo, no eran muy halagüeñas, pero a la hora de la salida, el sol lucia perfecto, así que me monto en la moto y nos vamos al punto de encuentro habitual. ¡Sorpresa! solo me espera un motero, por diversas causas los demás no pudieron venir. Emprendemos la marcha hacia Balsareny, allí nos esperaban otros dos continúa leyendo









