BMW F800R Predator por Vilner Studio 2



Vilner Custom BMW F800R

Cuando una persona con buena posición económica se aburre de ver siempre lo mismo, no tiene problemas para personalizar y adaptar a su criterio aquello con lo que otros nos conformamos. Este es el caso de un hombre de negocios ruso (propietario de la colección más grande de motos de Bulgaria), que decidió cambiar estéticamente una “simple” BMW F800R para convertirla en lo que es hoy. El encargo fue a parar a Vilner Studio, conocidos por sus preparaciones automovilísticas, que trabajaron conjuntamente con los chicos de BG studio para crear la moto que bautizaron como Predator.

La Predator podría ser la moto de cualquier villano en una película con el argumento de un futuro post-apocalíptico. La estética de la BMW F800R da un giro de 360 grados para pasar de ser una naked biplaza a una monoposto semi-carenada, además de tener un carácter totalmente dominante, como si en la carretera tuviese que acabar con los otros vehículos. Este cambio tan radical se consigue con 17 piezas personalizadas, que guardan detrás suyo el trabajo, nada despreciable, de tres personas durante 6 meses. De estas piezas 9 son de carbono y 8 de aluminio gris.


Para conseguir un perfil más compacto en la Predator se ha recortado el colín unos 25 centímetros, y como dije antes, el asiento es monoposto. De todo el conjunto lo que más llama la atención, es sin duda, el nuevo faro con doble óptica y bi-xenón con LEDS de color rojo al rededor, la carcasa es de aluminio. También resaltan los intermitentes integrados en los laterales de los nuevos carenados de carbono, cogidos de un BMW Z4 y con el logo de la marca alemana. Tanto el asiento como el depósito cuentan con recubrimientos de piel y carbono.

En el basculante trasero y en la horquilla encontramos unas protecciones sobredimensionadas fabricadas en fibra de carbono. Las estriberas traseras se han quitado, total si no puede sentarse nadie, y las del motero ahora son negras, muy en la línea del conjunto, como la inmensa mayoría de detalles que antes eran grises (a excepción de las barras de la horquilla y algo más). Para rematar el conjunto encontramos un escape artesanal construido por BG Studio. Al acabar la preparación la moto pesa 6,5kg más que de serie.

Con este aspecto tan contundente la Predator será el centro de las miradas allí donde esté, gustando a unos y disgustando a otros. Admiro el trabajo de los chicos de Vilner Studio, aunque no comparto su criterio íntegramente, a mi parecer con cuatro cambios y alguna pieza menos sobredimensionada, esta moto ganaría admiradores.


Fuente Omnimoto.it.