Christine, una Honda VTR1000F con óxido nitroso



Honda VTR1000F Christine

Tyler Mills tuvo la suerte de encontrarse una Honda VTR1000F de 1998 que había sufrido un grave accidente. Seguramente la mayoría habríamos dejado la VTR1000F a su suerte, que acabase como recambios u oxidándose en algún cementerio, pero Mills creyó que a pesar de los daños sufridos, la moto tenía potencial para volver a circular.

La teoría que aplicó Tyler para personalizar la Honda fue parecida a la del culto Cafe Racer, piezas inservibles fuera. Despojándola de depósito, carenados, colín, faros, asiento y muchas otras partes no necesarias para su buen funcionamiento.

Honda VTR1000F Christine

Su principal objetivo era la reducción masiva de peso para poder mejorar las prestaciones. Así que opto por fabricar un depósito estrecho en aleación de aluminio y un colín a juego, con formas muy rectas. Los intermitentes y pilotos traseros que lleva la nueva Christine son de tipo LED y se le ha equipado con una batería muy compacta y ligera Shrai.

Quizás os preguntéis porqué se Mills la llama Christine, y es que la nueva batería se quemó entre sus piernas. De ahí a que decidiera adoptar el nombre del coche poseído de la famosa novela de Stephen King. Después de este incidente instaló un regulador de voltaje y mejoró la refrigeración de la batería.

Honda VTR1000F Christine

Gracias a estas mejoras logró una moto 18kg más ligera y junto con una relación de cambio más pequeña, consigue una mejor respuesta de aceleración. Como si esto fuese poco, le añade como extra una botella de 250 gramos de óxido nitroso, con la que aumenta en 20CV la potencia del motor con solo pulsar un pequeño botón rojo.

Honda VTR1000F Christine

Honda VTR1000F Christine

Fuente Silodrome.