Honda GP250R Cafe Racer por DS Restorations



Honda GP250R Cafe Racer de DS Restorations

La Honda GP250R Cafe Racer es la primera moto customizada por Darrell Schneider de DS Restorations (DSR), un tipo que lleva toda la vida dedicado a la restauración de coches, su experiencia en ese campo es de más de 25 años. ¿Por qué Darrell después de tanto tiempo decide dar el salto a las dos ruedas? Parece que necesitaba un cambio, nuevas ideas y retos, volver a encontrar inspiración para hacer algo diferente. El resultado la GP250R Cafe Racer, la cual ha surgido a partir de una Honda CRF250R y mucha inspiración e ideas extraídas de todo el mundo de las motos.

Para empaparse de ideas Darrell recurrió a la red, búsquedas en Google para encontrar motos preparadas por otras personas. También observó el trabajo de otros grandes del panorama internacional como Roland Sands. Poco a poco fue construyendo la idea de lo que el quería hacer, una moto nada extravagante con un estilo clásico y que la quisieras pilotar siempre, tanto por moteros de más edad como por jóvenes que acaban de sacarse el carné.

El trabajo empieza en dejar a la Honda CRF250R en el chasis, a partir de ahí se montó el subchasis de aluminio personalizado. Para aprovechar el espacio libre bajo el asiento se instala el filtro de aire, con una toma personalizada. Darrell trabaja todos los componentes para hacer su moto lo más ligera posible, todas las partes de fibra han sido fabricadas con moldes hechos por él mismo. Un gran trabajo y con mucho esfuerzo, pero que hará posible volver a fabricar cualquier componente, guardabarros, colín, depósito, tapas laterales… con gran facilidad.


Las suspensión delantera de la GP250R Cafe Racer se mantiene de origen pero ajustada por RaceTech para ser usada en carretera. Detrás un amortiguador Durelle Racing mantendrá la rueda trasera pegada al asfalto. Ya que hablamos de ruedas, las llantas que monta son unas bonitas Sun de 17 pulgadas con radios y neumáticos Michelin.

Darrell también ha puesto cuidado en escape, adaptando un Arrow de titanio con dos silenciosos, uno bajo el colín y otro justo debajo del motor. Para refrigerar al máximo el motor la GP250R Cafe Racer cuenta con un radiador personalizado, que a su vez le da un aire de moto de carreras.

El resultado es una mezcla de estilo vintage, como detalles como el tapón de combustible, y de las motos deportivas del momento. Sin duda, para ser el primer trabajo en una moto se pone a sí mismo el listón muy alto. Veremos que será capaz de hacer nuestro amigo la próxima vez. El caso de Darrell es un claro ejemplo de que vale la pena ponerse a prueba, nunca sabemos lo que puede pasar.


Fuente Pipeburn.
Fotos DS Restorations.