Prueba Triumph Street Triple 2013, primera parte 3



Prueba Street Triple 2013

A lo largo de la primera semana de este mes de agosto me he podido subir a un modelo de la marca británica Triumph, la Street Triple en su versión 2013. A finales de 2011 pude probar la versión anterior a esta, la 2012, aquella que tenía los dos tubos de escape bajo el colín, y a diferencia llevaba la letra R como apellido.

Conociendo la Triumph Street Triple

Para los que no lo recordéis el modelo que he tenido entre manos es la versión descafeinada, de la Street Triple R, y entre sus características está la opción de poderla limitar para el carné A2 (35 kW). Esto es posible a que el tricilíndico de 675 centímetros cúbicos da una potencia máxima de 70 kW a 11500 rpm, aunque en ocasiones parece que tenga más, y su peso está en los 183 kilogramos. El par máximo es de 66 Nm a 8700 rpm.

En la parte ciclo la nueva Street Triple cuenta con una horquilla invertida Kayaba con barras de 41 mm de diámetro y detrás un mono-amortiguador de la misma marca ajustable en precarga. Los frenos corren a cargo de un par de pinzas Nissin de dos pistones delante y discos flotantes de 310 mm, y de una pinza Brembo de un solo pistón que muerde un disco de 220 mm. Algo que me gusta mucho de este modelo es que venga de serie con latiguillos metálicos. El equipamiento es básico pero está a la altura de las necesidades, para usuarios más exigentes, los componentes pata negra se reservan para la versión R. Como opción se puede incluir el ABS desconectable que actúa en ambos frenos, nuestra Street disponía de este extra.

El salto evolutivo que encontramos en la 2013 viene marcado por la situación del escape, no es algo simplemente estético, va mucho más allá y da muy buenos resultados en la conducción de la moto, debido a la bajada del centro de gravedad de la moto y una centralización de las masas. A este cambio lo acompañan también el nuevo chasis de doble viga de aluminio y el subchasis de dos piezas. Todos estos cambios hacen que la moto pese 6 kilos menos que el modelo anterior.

Prueba Triumph Street Triple 2013

Estéticamente encontramos cambios en el colín, el piloto trasero, ahora con bombillas tipo LED, el depósito de combustible también ha sido renovado pero guarda gran similitud de formas y también el asiento, que en la parte del acompañante parece tener más acolchado. El faro de doble óptica mantiene su característica e inimitable forma. Al haber trasladado el escape a la parte baja la parte trasera de la moto se ve más ligera, los acabados de este son buenos, con embellecedores de acero inoxidable pulido y un protector de aluminio pintado en negro, que en ocasiones puede llegar a rascar en el asfalto de algunas curvas. La pintura negro metalizado de nuestra unidad le da un acabado elegante y discreto a la moto, aunque personalmente me gusta más la nota de color que tiene el esquema de color azul Caribbean. Las llantas son de nueva factura, con un diseño más bonito y estilizado, y a su vez han reducido el peso

El tablero de instrumentos es otro viejo conocido, aparentemente no trae cambios sobre el modelo anterior. Su ubicación es alejada y baja para poder manipularlo en marcha, por lo que resulta más recomendable hacerlo en parado. Su uso sigue siendo simple, dos botones a la izquierda que nos ofrecerán la información correspondiente en pantalla y la opción de configurar diferentes ajustes (ABS si o no, indicador de cambio de marcha o Lap-timer, por citar algunos ejemplos). En la pantalla el mayor protagonismo se lo lleva la velocidad en km/h, también nos indica la hora, la temperatura del refrigerante y marcha engranada. Después podemos visualizar diferentes datos como los consumos medios o instantáneos, dos parciales y la autonomía de la que disponemos hasta que se agote la gasolina del depósito. Una información muy completa que busca ayudarnos en nuestras salidas. Al lado derecho nos encontramos el cuentarrevoluciones, con el indicador de cambio sobre él y en su interior distintos pilotos como son el punto muerto, ABS, reserva…

¿Nos subimos a la Street Triple?

Después de todo el tostón que os he dado ya viene siendo hora de entrar en lo que más nos interesa de esta prueba de moto, que son las sensaciones y comportamiento que nos ha transmitido este modelo naked de la marca británica.

Prueba Triumph Street Triple 2013

Así a primera vista, y antes de montar la moto, nos da la impresión de que estamos ante una moto pequeña y manejable. Creo que la nueva situación del escape ayuda a transmitir esta sensación, ya que no sobresale unos centímetros por detrás del piloto trasero como en versiones anteriores. Una vez paso la pierna sobre el asiento y me aposento en él, me doy cuenta de que realmente es muy manejable en parado, de esta forma ambos pies tocan planos sobre el suelo y sus dimensiones y peso hacen que se pueda manejar con total seguridad y tranquilidad.

Con el trasero aposentado en el asiento nos damos cuenta de que este es cómodo y generoso, con una buena espuma y que no cansa con el paso de los kilómetros, como luego veremos. También es cómoda la posición que nos da el manillar de la Street Triple, con la espalda recta y los brazos suspendidos en una posición natural. En las piñas del manillar todo está donde debe encontrarse, con los botones bien situados y al alcance de nuestros dedos.

Al principio no me gustaron los nuevos retrovisores, me dio la sensación de que estaban muy cerca de mis manos y no encontraba la regulación correcta. Pero con el paso de algunos kilómetros pude regularlos bien y dejé de pensar en ellos, la visión trasera es la que se espera de una moto de estas características, no es una panorámica pero tampoco se queda corta.

Echándole un ojo a los acabados nos damos cuenta de que los plásticos encajan con precisión, su pintura metalizada es perfecta. El chasis pintado en negro tiene un tacto un pelín rugoso, y el subchasis, completamente liso, en gris va a juego con los protectores del radiador. Un punto que no me convence son las bombillas naranjas de los intermitentes, pero eso tiene fácil solución.

Prueba Triumph Street Triple 2013

Por hoy lo dejamos aquí, mañana seguiré montado a la Street Triple y nos iremos desde la ciudad a la carretera de curvas, pasando por carreteras de varios carriles para cada sentido y con la conducción con acompañante. También veremos la galería de fotos de esta tricilíndrica británica.

  • Fran GTS

    Hola Ezequiel, muchas gracias por esta prueba, ojalá sea independiente y justa, sin presiones de la marca. Estaré atento a la ampliación en donde cuentes que te parece su comportamiento en marcha. Debes tener suerte y vivir cerca de Madrid o Barcelona, porque yo intenté probar una Street y Triumph España me mandó allí si quería hacer un artículo sobre ella…. Así terminé mi amor a la firma británica. Suerte.

    • Hola @693217b5310751fc45e8a77192825897:disqus, me alegra verte por aquí de nuevo.
      No tengo ningún tipo de presión, la Street Triple me gustó, y mucho. He intentado contar las sensaciones que me ha dado y he vivido sobre ella lo mejor que se. Espero que te guste la segunda parte 😉
      Un saludo!

  • Pingback: Prueba Triumph Street Triple 2013, segunda parte y galería de fotos | Contramanillar()